Vivencias italianas en la pandemia del COVID-19

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La vez pasada, ahondando en revistas científicas me encontré con un artículo sobre la situación difícil que tuvieron que sobrellevar muchos médicos italianos en el brote de la pandemia. Creo que escuchamos que los médicos muchas veces debían decidir sobre quien vive y quien no. A continuación les comparto una recapitulación del artículo que llamó mi atención y las decisiones difíciles que los médicos enfrentaron.

En una publicación en la revista New England Journal of Medicine se dio a conocer como la ética y la logística en Italia por la pandemia del COVID-19, jugaron un rol determinante frente a la falta de ventiladores mecánicos para cada paciente.  

El artículo titulado “Enfrentando el COVID-19 en Italia-Ética, Logística, y Terapias en primera línea de la Pandemia”, por Lisa Rosebaum, cuenta la experiencia del Dr.D,-por motivos de anonimidad- un médico cardiólogo en uno de los hospitales más grandes de Lombardia, quien expresó que la incertidumbre de la enfermedad solo incrementaba la agonía de tener que tomar decisiones cruciales, como quien iba a ser conectado al ventilador y quien no.  

Ante esta situación, el Colegio Italiano de Anestesia, Analgesia, Resucitación y Cuidados Intensivos (SIAARTI por sus siglas en italiano) gestionó una serie de recomendaciones con un anestesiólogo y del área de ética de este colegio, Marco Vergano, sobre cómo proceder a la hora de tratar a pacientes en cuidados intensivos, donde se reconoció que una edad límite de ingreso a la Unidad de Cuidados Intensivos era necesaria.

Para explicar las recomendaciones, Vergano describió lo difícil que era para el adulto mayor sobrevivir una intubación prolongada, y aunque fuese muy crudo de admitir, cada día quedaba más claro que las personas con poca probabilidad de sobrevivir el proceso no iban a ser conectados a un ventilador.

En el artículo, otro médico, el Dr. S- también por motivos de anonimidad-describió un escenario hipotético: Dos pacientes con dificultades respiratorias, el primero de 65 años y el segundo con otras enfermedades previas. Con un solo ventilador, se decide intubar al paciente de 65 años, ya que para la intubación el hospital estaba tomando en consideración la severidad del fallo respiratorio y la probabilidad de sobrevivencia al ser intubado, intubando al que tuviera mayores probabilidades de sobrevivir.

La edad de los pacientes jugó un determinante importante en estas decisiones, como en el caso de un paciente de 80 años, quien realmente estaba en perfectas condiciones antes de infectarse con COVID-19 y murió por falta de un ventilador artificial.

Por otro lado, el artículo informa la labor de Lee Biddison, de la Universidad de Johns Hopkins en Estados Unidos (EE.UU.), quien trabajó con distintos grupos focales para publicar en 2019 el documento “Demasiados pacientes, un marco para guiar la falta de ventiladores mecánicos en desastres”, donde se hicieron determinaciones parecidas a las del Comité Italiano.

En este documento, los grupos focales valoraron salvar a las personas con mayor probabilidad de supervivencia al largo plazo, seguido por los que tienen probabilidad de sobrevivir a corto plazo, la edad del paciente como un elemento importancia a considerar. Esta publicación describe tres procesos ante esta situación:

-Primeramente, hay que separar a al personal médico que está proveyendo cuidados de los que tienen que tomar decisiones cruciales o determinantes.

-La persona que toma las decisiones determinantes, apoyado por expertos en terapia respiratoria deben comunicar al resto del equipo, al paciente, y a la familia las decisiones a tomar.

-Las decisiones deben ser revisadas por un comité de monitoreo para evitar injusticias.

-El equipo de decisiones cruciales deben evaluar regularmente el desarrollo de la enfermedad.

Cabe destacar que al personal médico le afectó el el tener que ver a gente morir por la falta de ventiladores.

Vivencias

 

Italia, aun siendo un país con un fuerte sistema sanitario, le resultó difícil responder a las demandas simultaneas de pacientes en Unidades de Cuidados Intensivos, uno de los mayores problemas siendo que cada paciente necesita el ventilador por un aproximado de 15 a 20 días. Por otro lado, muchas cirugías y tratamientos para otras enfermedades fueron canceladas por atender a pacientes infectados por COVID-19.

La autora describe como pacientes que no necesitaban ventilación artificial ocupaban todas las camas, pasillos y áreas administrativas, uno de los más grandes problemas el hecho que pacientes que acudían por otras enfermedades al centro hospitalario, salían infectados por COVID-19.En la publicación, el Doctor D, comentó que la infección estaba en todo el hospital, y que, aunque se usase todo el equipo de protección de bioseguridad, el reto no estaba solo en cuidar de los pacientes, pero en las actividades diarias como tocar computadoras, comer o usar elevadores. Un aproximado de 60 a 90 pacientes con síntomas relacionados al COVID-19 acudían diariamente a la Unidad de Emergencia en el Hospital, y aún personas jóvenes desarrollaban un deterioro respiratorio agudo.

Publicado por Jessi Arita

Mi nombre es Jessi, y soy una periodista hondureña, que quiere compartir con ustedes temas de lifestyle, salud física y mental, así como moda! My name is Jessi, and I am an honduran journalist that wants to share with you contents about lifestyle, fashion, physical and mental wellbeing.

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